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Klaus Meyer
Registrado: 13 Abr 2005 Mensajes: 9 Ubicación: Venezuela
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Publicado: Lun Jul 04, 2005 12:01 pm Asunto: Alternativas en la Educación Pública |
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Aprovechando el debate educativo que está surgiendo en el país, es bueno conocer que existen alternativas viables que pueden ampliar el rango de selección de los padres a la hora de decidir sobre dónde estudiarán sus hijos. Más allá de la opción educación privada versus educación pública, actualmente se están ensayando en el mundo algunas distintas modalidades dentro del área de educación pública que, manteniendo la gratuidad de la enseñanza, permiten un aumento de la calidad. A continuación copio un ensayo sobre distintas opciones de enseñanza pagada por el Estado, mayormente ensayadas en los EEUU (aunque a nivel latinoamericano se han ensayado algunas en Chile y Colombia) y que permiten vislumbrar alternativas al sistema educativo venezolano donde los padres tengan verdadero control y poder de decisión sobre qué enseñanza reciben sus hijos y, más importante, dónde la reciben.
| Cita: | Reinventando la educación pública
Chester E. Finn, Jr
Usualmente se me conoce como una Casandra, colmada de malas noticias, o como un extremista deseoso de hacer cosas horribles. Pero después de leer algunos de los otros ensayos en este libro, me siento como un optimista y un moderado. Traigo noticias sobre energía, actividad, y buenas cosas sucediendo al sur de la frontera, más y mejores cosas que las que he visto en 25 años en el área de educación. A diferencia de Andrew Coulson y otros que piensan que el gobierno debería desaparecer, vengo a discutir la reinvención y no la extinción de la educación pública. Traigo una perspectiva estadounidense a esta discusión canadiense, y mi propósito es destacar unas pocas ideas para la reforma de la educación que se están aplicando en Estados Unidos y sus prospectos para reinventar el sistema.
Solución 1: Más fondos para las escuelas públicas
Hay tres grandes ideas circulando en Estados Unidos sobre cómo reparar nuestros sistemas educativos. La primera no es una gran idea. Es más bien una idea vieja y familiar. Podríamos llamarla más de lo mismo: arreglemos las escuelas con más input clases más pequeñas, más profesores, más entrenamiento para los profesores, más programas especiales, más horas al día, más días al año, etcétera. Tanto en Canadá como en Estados Unidos, esta ha sido por mucho tiempo nuestra aproximación principal al reto de cómo hacer mejores las escuelas.
Es nuestra aproximación principal a cómo mejorar muchas cosas: instalar un motor más grande, cambiar los neumáticos, o añadir más cromo. Al seguir esta estrategia, el gasto por alumno se ha más que triplicado en términos reales desde la década de 1950.
Solución 2: Estándares e incentivos
La estrategia de los recursos siempre crecientes, usada la mayor parte de la década pasada, ha fracasado. Muchos de nuestros estados se han embarcado ahora en un segundo enfoque de las reformas educativas. Algunos la llaman la reforma basada en estándares, o reforma sistémica. Comienza con la premisa de que si nuestra principal preocupación son los resultados académicos, necesitamos enfocarnos directamente en esos resultados. La forma de empezar es especificar los resultados que queremos. Como se le dijo a Alicia de las Maravillas, “di claramente el destino de tu viaje y tendrás una oportunidad de llegar”. Esta estrategia incluye establecer medidas confiables del progreso en relación con los estándares y las pruebas, y luego hacer a las escuelas responsables por sus resultados.
Esto es, deberíamos premiar a los profesores y administradores cuando alcanzan los resultados deseados e intervenir de alguna forma cuando no lo hacen. Este enfoque puede significar pagas extras para los profesores y directores cuyos alumnos cumplan con los estándares. También puede significar escuelas de verano para los alumnos que no alcancen los estándares. Las complejidades de la reforma basada en estándares la hacen difícil de implementar. ¿Quién establece los estándares? Después de un esfuerzo abortado por establecer estándares nacionales en Estados Unidos hemos tranzado en gran parte para tener estándares estatales. Reflejan los tests los estándares de forma precisa? ¿Son válidos e informativos? Lo más difícil de todo, ¿tienen los diseñadores de políticas la fuerza para hacer cumplir con la responsabilidad por los resultados aún cuando resulte que un número muy grande de alumnos no está alcanzando los estándares?
Solución 3: Enfoques basados en el mercado
Entre la estrategia del “haga más” y la estrategia basada en estándares, una tercera estrategia de reforma educativa ha comenzado a consolidarse. Esta evita el cambio centralizado, de arriba hacia abajo. Refleja las raíces, el mercado, el cambio de estilo competitivo. Para simplicidad la llamaremos el movimiento de elección, aunque adopta diversas formas. El movimiento de elección incluye el pago con vouchers, las escuelas chárter las escuelas por contrato o por outsourcing, todo tipo todo tipo outsourcing de programas de becas con fondos privados, planes de inscripción abiertos, planes para escoger entre escuelas públicas y otras formas de estimular la diversidad y la competencia en la educación primaria y secundaria. La teoría detrás del enfoque, que yo suscribo, sostiene que es más probable que el sistema regular cambie en respuesta a la presión de la competencia.
Las escuelas “chárter”
Las escuelas chárter son escuelas públicas independientes libres de la mayoría de los constreñimientos burocráticos de regulaciones locales y estatales, y en la mayoría de los lugares libres de contratos que se rijan por las reglas de los sindicatos de profesores. Pueden ser conversiones de escuelas públicas existentes. En algunos estados, pueden ser conversiones de escuelas privadas existentes. La mayoría, sin embargo, han sido nuevas escuelas iniciadas por profesores, padres, grupos de la comunidad, e incluso por firmas privadas.
Las escuelas chárter están creciendo rápidamente en Estados Unidos. Tenemos 2.000 de ellas hoy en día, con 500.000 alumnos. Este ha sido un movimiento con respaldo bipartidista, y los dos candidatos en las elecciones de 2000 incluyeron más escuelas chárter en sus programas para Educación. El movimiento de las escuelas chárter en Estados Unidos comenzó en 1992, cuando el primero de estos centros abrió sus puertas en Minnesota. Actualmente cerca del 15% de los niños en el distrito de Columbia asisten a clases en 31 escuelas chárter. También está cercana al 15% la proporción de niños que asisten a clases en este tipo de escuelas en Kansas City, donde sólo comenzaron a existir hace dos años. En el estado de Arizona, que cuenta con el más brioso movimiento de escuelas chárter en el país, estas alcanzan a ser un quinto del total de escuelas, atendiendo a cerca del 7% de la población estudiantil.
Las escuelas chárter son sin duda alguna una forma de escuela pública, pero una escuela pública diferente de aquellas a las que estamos acostumbrados. Primero, las escuelas chárter están abiertas para todos. No tienen estándares de admisión. Están obligadas a aceptar a todos los niños para los que tengan espacio. Segundo, las escuelas chárter se pagan con el dinero de los impuestos, no cobran una pensión. Y tercero, las escuelas chárter deben responder por sus resultados ante una autoridad pública debidamente constituida, que puede decidir que sean cerradas si sus resultados no son satisfactorios.
Una escuela chárter cuenta con un período específico de tiempo, típicamente cinco años, para alcanzar los resultados que promete, y si no obtiene esos resultados se arriesga a que su estatuto no sea renovado. Al mismo tiempo, ya que se trata de una escuela de elección, una escuela charter debe satisfacer a sus clientes o se encontrará sin alumnos. En otras palabras una escuela charter es responsable en dos direcciones, ante el cuerpo que la autorizó y ante las familias que inscriben a sus hijos en ella. El hecho de que las escuelas charter sean de todos modos públicas no satisface a los puristas de la escogencia escolar, ni tampoco a los partidarios más obcecados del mercado. A pesar
de ser más independientes que las escuelas públicas tradicionales y de que asisten a ellas sólo los jóvenes cuyas familias las seleccionan, lo cierto es que siguen siendo supervisadas por el gobierno, son vulnerables a cambios en los vientos de la política, y están sujetas a un mercado imperfecto. Pero tampoco son escuelas públicas convencionales. Es por eso que el “establecimiento” de la educación pública parece receloso ante ellas. No están sujetas a todas las regulaciones y restricciones que dictan los contratos en la generalidad de las escuelas públicas, y no están obligadas a contratar a profesores titulados. Son más aptas para ser dirigidas por legos que por expertos, y envían una señal a la nación ya que, en vez de tener alumnos y presupuestos garantizados, deben satisfacer a sus clientes y reunir los recursos para cumplir con sus obligaciones.
Las fórmulas de financiación para esas escuelas son frecuentemente complejas, pero lo convencional es que no reciban recursos de capital de los estados y que sólo obtengan el 80% de los recursos para operación que reciben las escuelas públicas convencionales. ¿Qué tan desesperado hay que estar para llevar a nuestro propio hijo a un lugar tan riesgoso como ese? Y aún así, en 2001, estas escuelas cuentan con más de medio millón de niños, y 70% de las escuelas charter de Estados Unidos tienen listas de espera. La demanda excede a la oferta.
Los beneficios de las escuelas charter, y de otras formas de escogencia escolar, se presentan en dos formas. Un beneficio afecta directamente a los jóvenes que pueden dejar de asistir a una mala escuela a una escuela mejor, pasar de escuelas peligrosas a escuelas seguras, y de escuelas en las que nadie les ayuda a leer a escuelas donde se enseña a todos a leer. Ese es un beneficio. El otro beneficio es que la competencia resulta buena para el sistema también, así el sistema no lo agradezca.
En presencia de competencia, el sistema debe encarar la verdad de que ya no disfruta de un monopolio. Si las escuelas quieren a los estudiantes, y el dinero que llega con ellos, deben atraer a esos estudiantes, y para lograrlo deben brindar educación de calidad.
Ahora tenemos a muchas comunidades donde se enfrenta la competencia de las escuelas charter compitiendo mejor. Lo detestan pero es bueno para ellos y, lo más importante, es bueno para los niños inscritos en escuelas del sistema, niños por los que ahora se debe competir y no considerar garantizados.
Podría extenderme muchísimo sobre la responsabilidad por los resultados en las escuelas charter, pero prefiero retornar a la idea más amplia, que es crear escuelas charter como parte de un sistema de educación pública reinventado. En este sistema reinventado, los funcionarios cumplen un rol estratégico, no necesariamente operando las escuelas mismas. Necesitamos reinventar la educación pública para que no se maneje más como el departamento de carreteras, sino que en vez de ello funcione a través de una amplia variedad de proveedores de servicios educacionales.
El movimiento de escuelas charter ha hecho real esta posibilidad y, pienso yo, lo ha hecho con más efectividad que cualquier otra forma de opción escolar hoy en Estados Unidos. Sin embargo, permítanme mencionar brevemente otras cuatro formas de opción escolar que creo son sumamente interesantes.
Vouchers
La primera de esas formas La primera de esas formas son los vouchers. Alguna vez pensamos que los vouchers nunca funcionarían con fondos públicos, pero ahora hay tres lugares prominentes en Estados Unidos donde los gobiernos pagan con dinero público los vouchers. Más lugares ofrecerán vouchers pronto y, dependiendo de una sentencia de la
Corte Suprema sobre un tema de la Primera Enmienda, muchos más lugares los ofrecerán pronto. Pero los vouchers no se están extendiendo rápidamente en comparación con las escuelas charter.
Los vouchers respaldados con fondos privados, también conocidos como programas de becas, se están expandiendo rápidamente. Están apareciendo como hongos gracias a generosos donantes privados que quieren mejorar las oportunidades educativas de niños de bajos ingresos. Una fundación en la que participo, por ejemplo, ha ayudado a crear uno de esos programas en Dayton, Ohio. Esta pequeña comunidad de 22 mil niños ha tenido los problemas de un gran sistema educativo urbano pero ahora, con la ayuda de un programa de becas con fondos privados, cerca de mil niños de bajos ingresos están asistiendo a escuelas independientes y parroquiales. Los primeros resultados sugieren que, con la ayuda de estos vouchers respaldados con fondos privados estos niños están aprendiendo más en sus nuevas escuelas que sus contrapartes en las antiguas escuelas.
Outsourcing
La segunda de estas cuatro reformas basadas en el mercado es la del outsourcing. Outsourcing es el es el término utilizado cuando operadores privados son contratados por sistemas escolares públicos para administrar escuelas públicas. Yo mismo dediqué un par de años al Proyecto Edison, una entre una docena de firmas privadas que prestan actualmente este servicio. Proyecto Edison administró más de cien escuelas públicas en el período 2000-01. Algunas de ellas son escuelas charter, pero la mayoría se administra bajo contrato con sistemas escolares que han decidido manejar por outsourcing las escuelas con las que parecen no poder. Veamos si alguien más puede hacer una diferencia. El estado de Maryland contrató recientemente con Edison para que se encargue de varias de las escuelas en peor estado en Baltimore, escuelas que se han mostrado irrecuperables en las últimas dos décadas. Un arreglo similar está en camino en
Chester-Upland, Pennsylvania. Inkster, un pequeño pueblo en Michigan, ha contratado con Edison para que se encargue de todo su sistema escolar.
Escuela en casa
La tercera forma de cambio orientado hacia el mercado es la escolarización en el hogar. Cerca de un millón de niños en Estados Unidos, el 2% del total, están actualmente escolarizados en casa. Sus padres los han retirado del sistema escolar para que sean enseñados en su propio hogar. Cada vez hay más de estos padres y cada vez tienen más medios a su alcance, lo que me lleva a mi cuarto ejemplo, que está muy relacionado con este de la educación en el hogar.
Tecnología
Mi cuarto ejemplo es el de la tecnología. La tecnología promete liberar a las personas completamente de las escuelas físicas y obtener educación para sus hijos sin que estén nunca bajo el techo de un edificio escolar. En forma similar hemos sido liberados de los agentes de viaje, y nuestra habilidad para obtener opiniones médicas vía internet nos ha liberado de los doctores. Conozco muchos portales de internet que intentan ofrecer una educación primaria y secundaria a través de la red respaldados por currículos de clase mundial e instrucción, y que intentan hacer mercadeo llegando directamente a los padres. Ya contamos con alrededor de una docena de escuelas virtuales en Estados Unidos. Algunas de ellas son escuelas chárter. La primera escuela chárter virtual se estableció recientemente en Ohio, y en California hay media docena de ellas.
Utilizando una gran variedad de fuentes para el currículo y la instrucción —a algunas de las cuales se tendrá acceso mediante el computador, a otras mediante el correo, una en forma de CD-ROM, otras como cintas de video o audiocasetes—, los padres escogerán la combinación de diferentes formas de instrucción. Si no quieren que sus hijos sean educados en un solo lugar, los enviarán a la escuela por la mañana y a algún otro lugar en la tarde. Otros padres complementarán la educación que reciben sus hijos en la escuela. Nuestro millón de escolares en la casa podrían fácilmente convertirse en varios millones si los padres no tuviesen que pensar en el currículo y la pedagogía, al ser estos suministrados con facilidad por un tercero. Sé que esto va a ocurrir porque conozco gente que está trabajando para que ocurra, y cuentan con mucho dinero con el que hacerlo inevitable. Como internet, la escolarización virtual está destinada a tener consecuencias globales. Si se puede asistir desde Idaho u Ohio y obtener ventaja de ello, no hay ninguna
razón para no hacerlo en Lucknow o Singapur o incluso Toronto y tener las mismas oportunidades para nuestros hijos.
He dicho lo suficiente para sugerir por qué me siento optimista en este campo, por primera vez en un cuarto de siglo. No se trata de que tengamos resueltos los problemas de la educación, o de que alguna de estas reformas sea una panacea, una píldora que podemos tomarnos para curar todos los males mañana. No, pero el número de remedios, el número de experimentos, el número de opciones que son genuinamente diferentes y mejores es, en mi opinión, extremadamente alentador. Ellos nos dan un primer aviso de cómo pueden reinventarse los sistemas educativos en Estados Unidos, en Canadá y alrededor del mundo para beneficio de los niños, los profesores y la más extensa sociedad.
Edición del artículo “Reinventing Public education Via the Marketplace” que hace parte del libro Can the Markets Save Our Schools? editado por Fraser Institute. |
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Austriaco Site Admin

Registrado: 26 Ene 2005 Mensajes: 52 Ubicación: Alemania
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Publicado: Mie Jul 13, 2005 6:21 pm Asunto: |
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Klaus,
Me imagino que ya sabes cuál es mi opinión respecto al rol del Estado en la educación: Ninguno. Cualquier solución que pase por manos del Estado siempre va a sufrir de los mismos problemas que todas las otras tareas que el Estado pretende realizar: politización, estancamiento, burocratismo y mucho más importante, el problema del cálculo económico.
En ausencia de precios de mercado por los servicios de educación, es imposible determinar de manera racional si se están dedicando los recursos apropiados, si se están utilizando los métodos más eficientes o si está produciendo algo que los consumidores aprecian. Siendo así, es inevitable que surjan ineficiencias y descoordinaciones, con el consecuente desperdicio de recursos y tiempo que son extremadamente valiosos. _________________ «De hecho, si deseas saber cómo consideran los libertarios al Estado y a cualquiera de sus actos, sencillamente piensa en él como una banda criminal y todas las posturas libertarias encajarán lógicamente.» (Rothbard, el de la foto) |
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GRG
Registrado: 03 Mar 2005 Mensajes: 20 Ubicación: Caracas/Venezuela
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Publicado: Sab Nov 19, 2005 5:29 am Asunto: |
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Hola Klaus:
Una dato interesante y muy poco conocido sobre el asunto de los cupones es que los están usando desde hace años en Suecia.
Saludos _________________ Guillermo Rodríguez G.
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“Gobierno no significa razón. No significa elocuencia. Gobierno significa fuerza, y como el fuego, es un sirviente peligroso y un amo temible.”
George Washington |
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